No tenemos la certeza de quién o qué rige nuestro destino, ni siquiera si tenemos destino o simplemente la existencia es puro azar.

Nos gusta pensar que Dios no juega a los dados, aunque luego, sin ningún rubor, perdamos nuestros ahorros en juegos de azar.

Líneas que surcan la palma de nuestra mano

Nuestras manos, prensiles, son una herramienta muy útil. Tienen ese carácter multifunción. Nos sirven para manipular objetos, rascarnos detrás de la oreja, gesticular, señalar, palmotear, etc. Pero, también, nos hablan sobre nosotros mismos, sobre nuestro pasado y nuestro futuro, o, al menos, eso es lo que afirman los estudiosos de la quiromancia.

Cuando las cosas no pintan bien, parece que tenemos un deseo irrefenable de saber cómo nos va a ir. Siempre, claro, con la esperanza de que nos irán bien. Damos la espalda a la razón y nos echamos en brazos de lo esotérico como amantes apasionados. Estamos dispuesto a creer que nos va a ir todo muy bien, encontraremos ese trabajo deseado, nuestra pareja volverá, el negocio tendrá beneficios, aprobaré el examen, y un sinfín de ilusiones que deseamos ver cumplidas; pero, ojo, según la sabiduría popular «ten cuidado con lo que deseas que… se puede cumplir«.

So pena de pensar que todo esto no son más que paparruchas, y dejando a un lado nuestros prejuicios, observemos por un instante todas esas líneas largas y gruesas que surcan la palma de nuestra mano de un lado a otro. Fíjate bien ¿Te parece ver una “M”? ¿Sí? ¡Estás de suerte! Sin duda, los escépticos sólo verán éso, unas líneas largas y gruesas cruzando la palma de su mano. Por el contrario, para aquellos que se elevan más allá del materialismo al uso, quizá esas líneas quieran decirles algo. Pero ¿qué significa tener la letra “M” en la palma de tu mano? ¿qué tiene de especial? ¿qué es lo que nos cuenta?

                                                          
                                                                                                                                                            Fuente: http://www.revistaañocero.con/

La letra «M» en la palma de nuestra mano

En el mundo de la quiromancia, dichas líneas suelen ser conocidas como “línea del corazón, de la vida, del destino y de la cabeza”. No tienen por qué aparecer todas en nuestra palma necesariamente. Para los quirománticos, esas líneas nos hablan de acontecimientos de nuestra vida, de nuestras propias decisiones, de las influencias de terceras personas, etc.

Si observas la letra “M” bien marcada en la palma de tu mano, quiere decir que eres una persona muy intuitiva, que en tus decisiones te guías más por tu corazón que por la razón. Nunca te van a pillar al descuido, enseguida te das cuenta de cuándo alguien te quiere engañar, y sabes bien en quién confiar. Tienes facilidad para distinguir entre la verdad y la mentira, y si, además, eres mujer, significa que tienes una conexión muy íntima con tus sentimientos, un sexto sentido muy afinado y, emocionalmente, si la tienes, eres más fuerte que tu pareja. Socialmente, esa buena intuición te da mucha ventaja pues sueles ganarte con facilidad la confianza de los demás por tu excelente visión de las cosas, especialmente, cuando se trata de negocios, finanzas o relaciones humanas. Tienes osadía, no te achicas. Te atreves a tomar decisiones importantes, afrontando grandes cambios, arriesgando y aceptando siempre nuevos desafíos.

Una letra “M” bien marcada, clara y concisa, también es indicio de buenos augurios. No te faltarán buenas oportunidades futuras. Y no sólo eso, sino que, además, unas crucecitas entre esas líneas de tu mano, te ponen sobre aviso y te advierten de posibles dificultades que están por venir. En fin, si no eres de los escépticos, mira bien la palma de tu mano ¿Ves una “M”?

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